Comparación con otras empresas de Inmobiliaria en Barcelona que tienen valoraciones públicas. Calculado por avalado.es a partir de las notas de cada plataforma.
Mejor valorada que el 50% de las 157 empresas de Inmobiliaria que seguimos, y que el 58% de las 20 de Barcelona.
Estas opiniones están publicadas en Google, que muestra hasta cinco reseñas destacadas por ficha. Se enlazan a su origen y no forman parte de la valoración de avalado.es.
Muy bien atendido por Patricia, explicación genial de cómo sería todo el proceso y me ha aclarado todas las dudas. Seguramente me ha enseñado mi futuro piso. Agradecer también a Néstor su buen trato, la información y sus respuestas. Ambos son muy buenos profesionales. Muchas gracias y hasta pronto
El trato de Patricia ha sido encantador. Una atención muy agradable y profesional. 🥰
Manuela ha sido encantadora y me ha atendido dándome toda la información. Super amable.
La atención de Joan Vallès ha sido excelente, desde principio a fin. Lo cierto es que La Llave de Oro se ha adaptado perfectamente a nuestras necesidades y por el momento estamos muy contentos con la atención y la gestión recibida. Gracies Joan!
Si estás pensando en comprar aquí, un consejo: invierte también en un buen deshumidificador industrial y un abogado, porque los vas a necesitar. Es increíble que en pleno 2026 se sigan entregando viviendas con este nivel de negligencia técnica. Lo que venden como acabados de primera son puras chapuzas para tapar el desastre: • Aislamiento inexistente: Las paredes "lloran". Literalmente. Las humedades por capilaridad han destrozado ya la pintura y el olor a rancio se ha metido en los armarios. • Materiales de tercera: Los suelos crujen, las juntas están negras y la carpintería parece de papel fumador. Se oye hasta cuando el vecino de arriba respira. • Gestión nefasta: La constructora sabe perfectamente lo que ha hecho. Juegan al desgaste, esperando a que te canses de reclamar para que expire la garantía de los defectos estéticos. Es una falta de respeto al esfuerzo de la gente. Me siento profundamente engañado. No es una casa, es un problema crónico que me va a costar miles de euros arreglar por mi cuenta porque ellos se lavan las manos. Cuidado con las fotos del catálogo, la realidad es una pesadilla.